ADMINISTRACIÓN
Últimos temas
» Lazos sagrados ||Tate Langdon||
Ayer a las 10:25 pm por Tate Langdon

» Atrapado en otro cuerpo || Zoe Benson || flashback +18
Ayer a las 9:01 pm por Kyle Spencer

» Entre espumas de colores || Libre || +18
Ayer a las 8:34 pm por Mr. Gallant

» El hotel de la muerte|| James P. March
Dom Dic 09, 2018 8:58 am por James March

» Cierre de Temas
Lun Nov 26, 2018 1:13 pm por Tate Langdon

» Registros de PB
Jue Nov 22, 2018 10:11 am por Colin Gray

» Registros de Grupo
Jue Nov 22, 2018 10:09 am por Colin Gray

» Nueva victima || Libre ||
Dom Nov 18, 2018 8:41 am por Kai Anderson

» Jayne Fox ID (En Proceso)
Sáb Nov 17, 2018 5:39 pm por Papa Legba


Entre espumas de colores || Libre || +18

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mensaje por Mr. Gallant el Dom Nov 18, 2018 7:29 pm
Mr.  Gallant
Dipped you inside my white heart, and made it red
Soy el estilista más exclusivo de Beverly Hills todo el mundo quiere que la peine porque soy maravilloso en todo lo que hago. Desde luego me he ganado con creces mi reputación después de todo se lo debo a mi abuela nana, quien ha tenía mucha paciencia para invertir su dinero en la tercera peluquería.

Eso y el  hecho de que tengo los mejores productos de peluquería que pueden hacer milagros en los cabellos de mis clientas. Mi leche de humectante con aguacate puede revivir lo que sea.
Pero no siempre fue así antes de llegar a equilibrar mi vida me metí de cabeza en un túnel sin salida. Las adiciones pueden traer a mi vida un completo infierno pero era lo único que me ayudaba a controlar algo en esta existencia. En el fondo solo quería que mi abuela se aceptara como era.

Cuando le conté sobre mi homosexualidad no dudo en organizarme pequeños almuerzos apestosos para intentar que fuese el gay perfecto. Sin embargo, no salía las cosas como ella planeaba ni me dejaba manipular por sus artimañas. Yo quería ser especial, único, con mi estilo personal.

Pero parecía que ella continuaba sin aceptarme. Al menos aquí rodeado de hombres hermosos me aceptan como soy. Claro, ellos saben que soy gay no les molesta porque algunos también lo era como yo. Jack es gay tiene 31 años como yo y no se molesta en ocultarlo. Lo vi más de una vez excitarse mucho mirándome.  Debería habérmelo follado hace mucho tiempo. Pero desaproveché mi oportunidad porque Paúl se me había adelantado ¡Mierda! Supongo que seré el eterno gay soltero que espera encontrar a su media naranja, entre espumas, lacas, cortes, tintes.

Pues bien, ¿Qué tenias en mente? –Pregunté  a mi cliente mientras preparada mis utensilios; tijeras, navaja, peines, cepillos, secador. Todo a mi disposición para crear mis estilos únicos. Cuando tengo una clienta un tanto indecisa con respecto a lo que quiere le doy ideas de cómo podría darle luminosidad a ese cabello sin vida. –Yo creo que un corte asimétrico y unas mechas color miel te daría un aspecto más favorecedor. –Siempre consigo convencerlas porque sé que quieren en el fondo, sentirse hermosas, y que sus parejas o su entorno vea lo hermosa que luce esta noche o cualquier evento que asista.

-Quisiera el color de cabello que luce ahora Lady Gaga. Tengo entendido que ha tocado su cabello –No puedo evitar sonreír por sentirme afortunado de poder tocar los cabellos de algunas famosas de la música pop –Ah! es tan divina. En persona es una diosa te lo puedo asegurar. Su cabello es fascinante. –Miré las raíces de mi clienta para buscar el tono que pudiera darle el color que ella deseaba –Quizás necesites decoración porque tu cabello es bastante oscuro cariño, y necesitamos aclarar para conseguir el tono que deseas.  Entonces iré preparando la decoración. Ten cariño, una revista. Le entrego la revista a mi clienta con una sonrisa amplia.

Entro al cuarto para preparar la decoración para mi clienta  y me encuentro de espaldas un culito que daban ganas de apretar. Debería contralar llevo semanas sin poder meterla que parezco un desesperado–Uhm, creo que no te visto antes por la peluquería. ¿Eres el nuevo? –Coloco el bol encima de la mesita para ir añadiendo la decoración –Yo soy Mr.  Gallant. Para ti guapo puedes llamarme  Gallant. –Le guiño con descaro un ojo  mientras preparaba la mezcla.
Beverly Hills › Libre  › Mediodía




Última edición por Mr. Gallant el Miér Dic 12, 2018 8:35 pm, editado 1 vez
Mensajes : 14

Fecha de inscripción : 25/08/2017

Ver perfil de usuario
avatar
Humanos

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Colin Gray el Vie Nov 23, 2018 9:13 am
Los Ángeles era una buena ciudad para empezar de cero, tan buena como cualquier otra por lo menos, aquí la mayoría de la gente se ocupaba de sus propios asuntos sin reparar en los demás. A muy pocos les importaba realmente quien eras, y eso me encantaba, era justo lo que estuve buscando por tanto tiempo. Por supuesto que las cosas no eran tan maravillosas como al principio  pareció, al menos pude conseguir una beca en una universidad buena, claro  que eso no cubría todos mis gastos, y al tener que arreglármelas por mi propia cuenta me dejo con la clara idea de que debía buscar una fuente de ingresos.

Conseguir trabajo siendo un estudiante no es tan difícil, mi primera opción fue probar suerte en Beverly Hills porque sé que allí más que en otro sitio es donde el dinero abunda, y así, tras varias entrevistas de trabajo fallidas conseguí empleo en una estética como conserje, por lo que entendí entre líneas de los hombres que me contrataron básicamente me tocaría ser el esclavo del lugar, pero ellos habían sido bastante accesibles en cuanto a los horarios de trabajo y me pagarían bien así que no tenía motivos para quejarme.

Siendo mi primer día me encargaron limpiar bien la trastienda, si soy honesto a simple vista todo el lugar parecía estar bastante ordenado, pero si me ordenaron hacer limpiar así hare. No puedo permitirme  perder este empleo.

Al final la tarea me llevo más trabajo del que imagine en un principio porque todos los estantes se encontraban llenos de productos que no deseaba desordenar, ni siquiera tenía idea de lo que eran la mayoría de esas cosas, así que quitarlos todos para dejarme vía libre no era una opción. Luego de un par de horas finalmente termine, ahora solo me encontraba recogiendo la cubeta con agua y las franelas que utilice cuando soy sorprendido por un hombre que entro a la habitación. Apenas consigo reprimir una exclamación de sorpresa, por suerte no tire la cubeta en el susto, de haberlo hecho tendría que limpiar todo el piso de nuevo.- Dioses mi corazón.- jadeo llevándome una mano al pecho donde sentía un frenético palpitar.

Trago duro aun sin poder calmarme del todo mientras que el hombre se dedicaba a preparar algo, un tiente supongo… pensar que vine a trabajar a una estética sin tener ni idea de eso.- Emh sí. Soy el nuevo, mi nombre es Colin Gray, encantado.- saludo formando una sonrisa un tanto nerviosa en cuanto caí en cuenta de que ese hombre debía ser el dueño. Cuando fui contratado él no estaba presente así que no tuve oportunidad de conocerle hasta ahora, al principio me da un poco de miedo tal vez no agradarle o que me quiera despedir, es por eso que quedo descolocado cuando me guiña un ojo y llama guapo. Nunca nadie se dirigió a mí de esa forma en el pasado, ni siquiera las chicas… aunque ahora que lo pienso, supongo que debí darme cuenta desde ante que todos en este local era gays o por lo menos lo parecían.

Carraspeo un poco para aclararme.- De acuerdo, Gallant mucho gusto.- me siento un tanto incomodo porque no sabía que más poder decir, por lo general se me daba bastante bien hacer nuevos amigos pero este hombre era mi nuevo jefe y estaba demasiado preocupado por no meter la pata.- Ah ya termine de limpiar aquí.- exclamo de pronto al recordar que seguía cargando con un balde.- desea que haga algo más?
Mensajes : 12

Fecha de inscripción : 15/11/2018

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Mr. Gallant el Lun Nov 26, 2018 1:03 pm
Mr.  Gallant
Dipped you inside my white heart, and made it red
Esboce una sonrisa al nuevo para luego comenzar con mi trabajo como un buen profesional que era. Doy vueltas a la mezcla para luego volver a colocarlo en el carrito, y me pongo los guantes para no tener que tocar el producto durante el proceso. –Es posible que tengamos que hacer dos decoraciones. –

Le voy explicando a mi clienta que deja un momento la revista para asentir con la cabeza, y colocarla encima de unas de las sillas. Comencé a extender la decoración mediante particiones de su cabello con cuidado de no salpicar el suelo. De vez en cuando me aseguro de mantener controlado el resto de mis clientas que se encontraba esperando en el lavacabezas.

Continúo con el procedimiento concentrando en expender el producto. Por suerte mi clienta lleva una generosa melena que me permite trabajar mejor. Ya que el cabello largo sería mucho más trabajoso: Yo me atrevo con todo tipo de cabellos, tanto largos, cortos, rebeldes, con mucho volumen. Luego ya de aplicar la decoración le entrego otra revista mientras así aprovechaba para lavar unas mechas.
–Colin, necesito que barras por aquí está todo cubierto de cabellos. Y ya sabes lo que les molesta a las clientas tener que quitarse de los tacones cabellos que no son suyos. ¿Sí? Gracias –Volví con mi clienta para comenzar a retirarle el tinte con muchísimo cuidado de que no le entrara agua en los ojos –Tienes las puntas un poco machadas querida. Tengo lo que necesitas la mascarilla con aceite de coco que hará que tu cabello brille como el mismo sol. –Consigo hacer reír a mi clienta quien se había pasado todo el rato bastante seria durante el proceso del tinte. Ya sabía que era debido a su trabajo como abogada en la que tiene que estar liderando con sus clientes constantes, eso le hace quemarse muchísimo a la pobre.

No me gustaría estar en su lugar.  Consigo convencerla para que probara la nueva mascarilla con aceite coco que estaba de moda entre los celebrities. –Perfecto. Colin cielo podrías rellenar los champús apenas quedan. Está en el armario de abajo un boten gigantesco negro. Gracias guapo.

Luego de terminar de extender la mascarilla por el cabello de mi clienta lo dejo actuar, entre tanto aprovecho para acercarme a mi clienta para ver cómo iba la decoración, ya que eran dos decoraciones. –Bien cielo, debes acompañarme al lavacabezas. Colin, podrías preparar a la clienta mientras retiro a Kate la mascarilla de aceite de coco, gracias. –Luego de retirar la mascarilla proceso a secarle con un aparato para extraer el exceso de húmeda del cabello de mi clienta.

–Perfecta. Ahora acompáñeme ¿Querías cortarte las puntas solamente, no? –pregunté para sentarla en su asiento mientras preparada las tijeras las peines de corte para proceder. –Me apetece cortarme un poco más. –Paso el peine por su cabello me quedo mirándolo pensando en que corte le vendría mejor –Uno más asimétrico para que te de volumen por esta zona. Ya que tu cabello es fino y un poco de volumen le vendría bien –Luego recojo el secador para secarle el cabello ya que mi clienta quería un corte con el cabello en seco.

Luego voy cortando y le hago una señal al nuevo para que luego cuando termine de llenar los botes de champú limpiara el pasillo porque estaba cubierto de cabellos de los clientes.

Así era el mundo de la peluquería, era trabajar sin parar cumpliendo con las exigencias de mis clientas en todo momento. Al no darme tiempo a ocuparme de mi clienta con la decoración le digo a Jack que se ocupe de ella mientras terminaba el corte de mí  otra clienta, porque si no, no me daría tiempo a terminar.

Beverly Hills › Libre  › Mediodía


Mensajes : 14

Fecha de inscripción : 25/08/2017

Ver perfil de usuario
avatar
Humanos

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Colin Gray el Miér Nov 28, 2018 8:37 am
Prácticamente suspiro de alivio cuando mi jefe se marcha, no parecía tener más interés en mí y eso me relaja demasiado. Rápidamente me apresuro a recoger todo y salir de la trastienda, es entonces cuando el dueño me indica que debía de barrer los restos de cabellos que quedaron regados luego de un corto. Diligente no tardo en aproximarme llevando escoba y recogedor, procuro moverme lo más rápido y eficiente que soy capaz, en el pasado nunca me caracterice por ser una persona especialmente meticulosa pero no puedo permitirme recibir reprimendas en mi primer día. Tan pronto termino me retiro pues no deseaba incomodar a las clientas, todas parecían ser mujeres muy adineradas, debían de serlo para poder pagarse los servicios en esta peluquería, la primera vez que escuche sus precios casi me da un infarto. Ni en mil años yo podría costearme ni un mísero corte de pelo en este lugar, hay que ser realistas después de todo, y prácticos, y siguiendo esa lógica resulta mucho más importante tener comida en la mesa a ponerse un tinte exageradamente caro solo porque la estética tiene renombre.

Me da un respingo cuando Mr Gallant dirigirse nuevamente a mí, esta vez ordenándome que rellenara unas botellas con shampoo, de momento no consigo encontrar  mi voz así que solo asiento y solicito voy casi corriendo a realizar mi tarea. Dios mío la botella era enorme, un poco más y fácilmente pasaría por un tonel, ahora el verdadero reto seria no tirarlo todo en el intento por rellenar unos envases diminutos en comparación. De momento comienzo a hacerlo bastante bien, llevo dos botellas y no he derramado nada, todo un logro, aunque casi dejo caer todo el bote cuando de nuevo el jefe se dirige a mí, esta vez indicándome que debía preparar a una clienta.- Ah ¡Si señor!.- dejo todo en el suelo para dirigirme casi corriendo hacia la mujer. Me ponía de nervios su expresión demasiado confiada, muy solvente, tanto que me hacía tener la seguridad de que con cometer un simple error se aseguraría de que fuera despedido en el acto.

- Por aquí señorita.- le dedico la mejor de mis sonrisas, o por lo menos la mejor que puedo componer en el momento. No estoy de todo seguro sobre qué significa eso de “preparar,” rayos que esta es la primera vez en mi vida que estoy en una peluquería con vidrieras; por fortuna uno de los otros estilistas, creo que se llama Jack si la memoria no me falla, me hace una seña indicándome que debía  llevarla a esa zona donde estaban esa especie de lavamanos donde había visto que se enjuagaban el cabello. No creo que Gallant quisiera que yo me hiciera cargo de enjuagarle lo que sea que lleve en la cabeza, ni siquiera conozco la manera adecuada de hacerlo así que me limito a entregarle una toalla y pedirle que aguardara allí a que uno de los estilistas se hiciera cargo.

Se podría decir que huí de ahí tan pronto me fue posible solo para ir a refugiarme donde me aguardaban muchas botellas vacías que debía llenar, me impresiona todo el shampoo que se puede gastar en un solo día, ya solo me faltaban un par de ellas cuando nuevamente me dan la indicación de que debía barrer una vez más. ¿Enserio? Carajo si lo hice hace menos de media hora. Seguro que no es buena señal que siendo apenas el primer día ya tenga ganas de arrancarme el cabello y echarme a llorar. Pero las lágrimas jamás solucionan nada y ni loco echaría más cabello al suelo, ya es bastante el que tengo que recoger.

Luego de dos horas más de lo mismo ya estaba dispuesto a pedir una bala en la cabeza. Juro que no comprendo cómo es que todos los trabajadores de aquí se las arreglan para lucir tan frescos, estoy seguro que mi aspecto es el de alguien que fue arrastrado por un camión con remolque acoplado. Como en los últimos 5 minutos no me han dado ninguna orden nueva decido aprovechar ese pequeño descanso para ir a la trastienda y allí dejarme caer en el piso, espalda y cabeza contra la pared mientras que mis brazos descansan sobre ambas rodillas, si no me vuelvo loco con este trabajo en una semana me daré por satisfecho.
Mensajes : 12

Fecha de inscripción : 15/11/2018

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Mr. Gallant el Vie Nov 30, 2018 5:22 pm
Mr.  Gallant
Dipped you inside my white heart, and made it red
Luego de peinar a mi señora la acompañé a la caja registradora donde Kate se ocuparía de cobrarle. –Ha sido un placer, cariño. Estás monísima, y espero volver a verte la semana que viene. Que pases un día estupendo– Nos dimos dos besos en ambas mejillas como costumbre que teníamos. Luego regreso con mi otra clienta que esperaba en el lavacabezas para que le retirara el tinte del cabello –Ah! cariño. No me olvido de ti. ¿Qué tal todo con Paul? –pregunté por su marido quien había tenido un accidente la semana pasada en su trabajo, en el que casi le cuesta la vida.

Prestaba atención mientras con mucho cuidado retiraba las manchas que había quedado en su piel con un algodón, con cuidado de no irritarle la piel demasiado.

Exhalé un profundo suspiro para luego empezar a masajearle las sienes, mientras dirigía mi mirada a Colin que entraba en la trastienda moviendo ese culito bien marcado con esos jeans descoloridos. Mientras tanto mi clienta continuaba con sus blablablabla.

Diablos, yo que no la he metido en unos meses en ningún culo. Estoy que me subo por las paredes. Mas tarde acompañé a mi clienta al tocador para retirar la silla para que pueda sentarse mientras preparada las tijeras, los peines de corte.

Luego de terminar con todo voy al cuarto para echarme agua en la cara, necesitaba un respiro si no me volvería loco. Lo que daría por una raya de cocaína pero le prometí a nana que dejaría las drogas por mi salud y para que la peluquería no se fuera a pique. Estire los brazos moví mis brazos de un lado a otro porque al estar tanto rato trabajando sin descanso se me acumulaba mucha tensión en la zona. Entonces vi a Colin mirándome con esos ojos de cachorrito –Ah! eres tú. ¿Qué tal tu día de trabajo Colin? No ha estado tan mal. Es cuestión de acostumbrarse. ¿Sabes dar masajes? Si, es una pregunta un tanto extraña pero creo que se me ha desencajado un poco el hombro y necesito de tus hábiles manos. No seas tímido, no muerdo. A no ser…que quieras que lo haga. –Escucho a Paul gritar desde el otro pasillo porque faltaba rellenar las cremas suavizantes. –Yo me ocupare de mi hombro. –Me muerdo el labio mirando ese culito, y luego volví mi mirada a otra parte porque empezaba a excitarme demasiado. Diablos que tiene este joven sudoroso de estatus social bajo que me ponía a mil.

Miré en la puerta a mi musa favorita Katherine. Abogada de 33 años casada con un pedazo de hombre que encima también es abogado como ella –Cariño, ¡Me alegro tanto de verte! –Le doy dos besos en las mejillas –Estás estupenda. Como se nota que tu marido te hace muy feliz –Confesé, pensando en los perfectos pectorales de su marido encima de ella gimiendo. Debo reconocer que cuando me mostró la foto de su marido en bañador marcado abdominales, ese día tuve un orgasmo ocular fuerte que creí que me vendría. -¿Lo de siempre? vas a cambiar el color entonces o prefieres seguir con el mismo tono anterior. –siempre me gusta asegurarme de que mis clientas quieren el mismo color o cambiar un poco para variar.



Beverly Hills › Libre  › Mediodía


Mensajes : 14

Fecha de inscripción : 25/08/2017

Ver perfil de usuario
avatar
Humanos

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Colin Gray el Vie Nov 30, 2018 8:41 pm
Pude haberme quedado dormido allí mismo de no haber sido por la llegada del dueño, Mr Gallan con lo que prácticamente me paro de un salto. Que entrara y me encontrara sentado en el suelo casi cabeceando por el cansancio no era una buena imagen.- Perdone solo vine aquí unos minutos, necesitaba un pequeño descanso.- nervioso me apresuro a excusarme aunque para mi sorpresa no parecía importarle en lo absoluto, de echo por su expresión podía adivinar que también se sentía agobiado, supongo que por más tiempo de experiencia que se tenga sigue siendo un trabajo muy exigente.

Ah bueno yo no la verdad es que no.- exclamo nervioso, sacudiendo una mano frente a mí y la otra entre mi cabello que revuelvo más de lo que ya estaba. Me inquietaba un poco su forma de ser, o por lo menos como se me dirigía pero era algo que fácilmente podía ignorar, hay personas que son así naturalmente y quedaría muy mal de mi parte juzgarle por eso; en este caso yo sí que no sabía dar masajes, lo único remotamente parecido que llegue a hacer algunas veces fue sobar piernas lastimadas o caderas golpeadas, pero existe una enorme diferencia entre hacer eso con tus hermanos a tener que hacerlo con tu jefe, el punto de comparación sencillamente no existe.

Perdone debería ir a rellenar esas cremas.- me marcho de allí dirigiéndome a donde me llamaban, parece que mi trabajo aquí girara en torno a barrer cabello y llenar botellas vacías.

Ahora que lo pienso tal vez fui grosero hace un momento, prácticamente hui de la trastienda porque estaba muy nervioso ante mis propias figuraciones de que podrían regañarme, pero rayos de quien escape es mi jefe, era el quien me estaba diciendo lo exhausto que se sentía y yo en vez de tratar de hacer cualquier cosa para que se sintiera mejor solo me fui a la menor oportunidad, pero que mal la hice.

Suspiro mortificado luego de acabar de rellenar los embaces de crema, lo mejor será que busque una manera de excusarme cuanto antes.

Tan pronto cerramos voy a mi gaveta, rebusco entre mis cosas hasta dar con lo que ocupaba, luego de eso solo lleno un vaso con agua y me encamino a buscar a Mr Gallant, no me tomo demasiado encontrarlo nuevamente en la habitación tras el salón.- Señor Gallant con que aquí estaba.- le sonrió al entrar, al llevar las manos ocupadas me ayudo pie para que a puerta no golpeara al cerrarse.- le he traído una pastilla para el dolor, ah no se preocupe no  es nada muy fuerte pero alivia bien la tensión muscular.- le tiendo el frasquito de las pastillas, luego alzo el vaso de agua ante el para que pudiese beber.- también quería ofrecerle una disculpa si todo el día he parecido un cachorro asustado.- avergonzado rasco tras mi cabeza.- solo son nervios por ser el primer día. Emh que tal sigue su hombro? Realmente como ya le dije no se dar masajes pero si de verdad lo necesita podría intentarlo.- ¿Qué más se supone que diga? Aun no siento ni remotamente a confianza suficiente como para charlar libremente de cosas triviales, además el hecho de que fuera mi empleador y todo el día haya estado rodeado de personas que claramente lucen muy adineradas me tiene demasiado intimidado.

Nervioso giro mi cabeza cuando escucho un ruido desde afuera aunque de inmediato me doy cuenta que solo era la puerta principal al abrirse, al parecer la última clienta por fin se había marchado.- Este… ya barrí todo el local, me asegure bien de que no hubiera quedado cabello en el suelo, también rellene de nuevo unas botellas de shampoo que casi se acababan y otras de algo que no recuerdo  el nombre pero Jack me pidió que lo hiciera.- cambio de posición mis pies, poniéndome recto y luego alzando as puntas por unos segundos de modo que solo quedara parado sobre los talones.- Si ya no desea  que haga nada más puedo retirarme?
Mensajes : 12

Fecha de inscripción : 15/11/2018

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Mr. Gallant el Sáb Dic 01, 2018 6:51 pm
Mr.  Gallant
Dipped you inside my white heart, and made it red
Finalmente termine mi jornada laboral. Sin embargo, no pensé que acabaría hecho polvo de tanto trabajo a mis espaldas. Necesitaba un respiro o un masaje en la espalda y en el cuello, no estoy seguro creo que mi cuerpo empieza a desgastarse más con este trabajo en que no paro un segundo. –Voy a hacer la caja mientras vamos recogiendo. –Entonces me tope con el joven de culo prieto con ojos de cachorro que me ofrece un vaso de agua y un bote de pastillas para calmarme el dolor.

–Muchas gracias cariño. –Tomé el bote de pastillas para llevarme una a la boca y me bebí el vaso de agua que me había traído –Hiciste buen trabajo. Sé que es abrumador al principio pero te irás acostumbrado. –Le entrego el vaso para empezar a hacer la caja. –Hahahaha, no te preocupes –esbozo una sonrisa para terminar mi trabajo para luego ir al vestidor y tomar mi chaqueta vaquera. No puedo evitar sonreír por las escusas del joven que parecía nervioso –Mi hombro está mejor. Enseguida me hará efecto la pastilla. Así que no te preocupes por eso –De pronto mi móvil suena como un loco –Aguarda un momento. –Paso el dedo por la pantalla para responder a mi abuela -Nana ¿Qué ocurre ahora? No me habrás organizado otras de tus cenas. –Todo lo que deseaba era no tener que aguantar a una versión masculina de Scarlett Johansson y junto otro grupo de hombres. Como si estuviera atrapado en una versión de The Bachelor pero de gays ultrapijos. –Ah!....No voy a cenar. Voy a cenar afuera con un compañero de trabajo. Así que no te molestes en esperarme para la cena. –Cuelgo para mirar a Colin que no dejaba de parlotear sobre las cosas que había hecho –Vamos, te invito a cenar. No quiero un no como respuesta – Me despido de mis compañeros para llevarme al chico al aparcamiento donde había dejado mi mercedes – ¿Te gusta?

Es un mercedes muy antiguo pero me enamore nada más verlo
–acaricio el volante forrado de piel y le abro la puerta al chico para que aplastes su culito lindo en el asiento. –Ah! iremos a un restaurante de Beverly hills que conozco personalmente al dueño. Se llama Fogo de Chão Brazilian Steakhouse. Lawrence Johnson es lo mejor, te lo puedo asegurar. –Conduzco mi mercedes para dirigirnos a 133 N La Cienega Blvd, Beverly Hills –Genial, tenemos aparcamiento de sobra –dejo mi coche en el primer aparcamiento que encontré –Muero de hambre –Miré a Colin saco la llave del contacto – ¡Espera! –Abro la guantera para sacar un pañuelo de seda burdeos que coloco en su cuello –Mejor. Así no pareces tan mugriento. Vamos, nos aguarda una rica cena. ¡Paolo! Ahí, dios como tú por aquí. –Saludo a un compañero de universidad que estaba en la puerta del restaurante –Mírate. Pero que mono. ¿Y ese anillo?

No me digas ¡Te has casado! Cuanto me alegro. Ah! –
Agarro del brazo a Colin –Paolo este es Colin. Colin Paolo, mi amigo de la universidad estudiamos juntos en la misma clase. ¡Ah! cuanto tiempo de eso –sonriendo miro a su acompañante que era un hombre dos metros más grande que Paolo –caray, que buena armamento. Digo me alegra tanto –como se le marca el paquete si se le puede ver desde el espacio. Ah!, quitare la vista de paquetes que no me pertenece –Ah!, bueno, ya nos vamos a cenar. Un gusto verte –se cierra la puerta empujo a Colin, más bien tiro de su brazo pero le acaricio suavemente este para que no se molestara –Raul, darnos la mejor mesa. Ya sabes mis justo excéntricos. –Ya sentado recojo la servilla la sacudo para luego ponerla en mi regazo –Bien ¿Qué te parece? Verdad que es súper cool. En cuanto te lleves un trozo de esta deliciosa carne tendrás un orgasmo en tu paladar. Si…-confesé apretando los dientes haciendo muecas raras.




Beverly Hills › Libre  › Mediodía


Mensajes : 14

Fecha de inscripción : 25/08/2017

Ver perfil de usuario
avatar
Humanos

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Colin Gray el Sáb Dic 01, 2018 9:32 pm
Me quedo completamente sin palabras cuando recibo esa inesperada invitación para cenar ¿Enserio? Este apenas era mi primer día de trabajo y ni de lejos traigo encima el dinero suficiente como para costearme una comida en un restaurante, menor uno exageradamente caro como al que seguro querría ir.- Ah pero señor yo no…- trato de excusarme pero finalmente me rindo y resigno a que no tenía vía de escape posible.- De acuerdo.- bastante cohibido le acompaño hacia el aparcamiento ya cargando con mis cosas; nada más ver el su auto me sirve de recordatorio que este no era mi mundo, yo ni siquiera pensaría en comprarme un auto así ni aunque tuviera el dinero.

Yo emh, señor yo no tengo tanto dinero como para ir a ese lugar.- ya al estar dentro del auto solo procuro sentarme lo más recto posible y sin moverme, seguro que incluso una huella del zapato que quedara marcada en la alfombra se notaría. Beverly Hills es enorme, mientras nos dirigíamos a ese restaurante que menciono mi vista viaja por todos los locales, cada construcción aquí es enorme, todo lleno de luces y cosas brillantes, lo cierto es que estar rodeado de tanto esplendor me hace sentir incomodo, lugares como este no son para mí.

Al llegar apenas me disponía a bajar cuando mi jefe me detiene, doy un violento respingo mirando a todas partes porque por la manera en que él hablo me hizo sentir como si hubiera hecho algo malo, aunque ese no era el caso, al menos no del todo porque lo único que hizo fue sacar una de esas mascadas como la que llevaba en el cuello y colocarla en el mío antes de llamarme muriendo. Mugriento, en  serio? Como rayos se supone que me sienta luego de eso. No tengo ni idea que decir o hacer, me siento fuera de lugar y solo quisiera largarme de una buena vez. De mala gana hago un movimiento con la cabeza cuando me presenta con otro sujeto, al parecer un viejo amigo y que a juzgar por su forma de hablar y el otro hombre que lo acompañaba seria gay, comienzo a pensar que me metí de cabeza en el mundo de los homosexuales sin darme cuenta de ello.

Oye podrías dejar de tratarme de esa forma?.- luego de haber tomado asiento finalmente no pude contenerme más y termine por decirle lo que en realidad pensaba.- ya sé que tú eres muy rico y famoso pero si me vas a estar tratando de mugriento y a base de jalones la verdad preferiría no hacer esto.- tomo el menú que estaba sobre la mesa, le doy una rápida ojeada pero eso basta para confirmar mis sospechas.- no puedo pagar la mayoría de estas cosas, ni siquiera sé que pedir. Mira.- me quito la mascada de cuello que luego le entrego cuidando que no se manchara con nada de la mesa.- agradezco que me invitaras pero de verdad creo que sería mejor para ti venir con personas más… como tú, yo no pertenezco a este mundo, estoy seguro que cada que piensas en mí solo lo haces con calificativos como pobre, o mugriento o yo que se… de clase social baja; y tal vez sea verdad pero para mí no es agradable tener que convivir con alguien que se refiere así de mí.
Mensajes : 12

Fecha de inscripción : 15/11/2018

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Mr. Gallant el Lun Dic 03, 2018 8:47 pm
Mr.  Gallant
Dipped you inside my white heart, and made it red
Miraba detenidamente a Colin quien parecía molesto por todo lo que pasaba a su alrededor. Yo entendía el motivo por el que estaba furioso y era por mi forma de dirigirme a él. - Relájate, puede que sea tu jefe pero no tienes que estar furioso siempre. No te estoy juzgando aunque lo creas de esa manera. Ni pretendo hacerte sentir mal con mis comentarios. Me agrada tu compañía –Tomé el menú también para echarle un vistazo algo sonrojado por lo que acababa de decirle. –Yo pagare tu comida. No te preocupes por eso –Tome el pañuelo entre mis manos para luego devolvérselo de inmediato –Puedes quedártelo. Tómalo como un regalo de mi parte. Colin, no quiero que te sientes forzado en comer conmigo. Yo te seré muy sincero. –Tenía que confesar algo que tal vez se diera cuenta de ello.

Soy gay –
Le confesé sin pensarlo dos veces –Pero tuve sexo con una chica en la secundaria. Acabé y todo eso. Ella también…creo. Es difícil  darse cuenta con las chicas. ¿Y tú, tienes novia? –pregunté dejando el menú en la mesa. Luego en cuanto se acerca el camarero pedí por los dos, sin problema porque iba a pagarlo todo. Tan solo quería que se relajara después de estar todo el día trabajando. – Me pones mucho. Es decir me excito muchísimo cuando te veo. No sé qué diablos es, pero ese culo me incita tocarlo. –Cierro los ojos apretando los dientes con fuerza –Lo acabo de hacer. ¡Oh, dios mio! Lo sé, no tienes que decirme nada. Sé que te pareceré el tipo más excéntrico de todos. En realidad me considero excéntrico en extremo. Pero soy así. –Me encogí de hombros para llenar mi copa de agua y beber de un buen trago esta –Hace mucho que no salgo con alguien.
Si, es raro…no poder conocer a alguien con el que poder conectar. Poder tener una charla amena. Créeme antes salía con muchos hombres pero todos eran demasiado pijos. Para colmo mi abuela no deja de traerlos a casa, porque quiere que sea el gay perfecto. Casado, con un par de Yorkshire y una colección de platos de Wedgwood. –
Le confesé a Colín quien parecía conectar con él, cosa que me extraño pero había algo que me atraía bastante, tal vez porque es tan impulsivo como yo. –No soy tan viejo, pero recuerdo cuando el sexo oral era una forma de placer, y una rebelión política. –Suelto un suspiro me lleno la copa de vino para bebérmela –Como sea. Si estoy aquí es para no tener que soportar esas cenas ridículas que me organiza con otros hombres. –Volví a llenarme la copa. -¿Puedo preguntarte algo? ¿Eres gay? –pregunté curioso mirándolo descarado llevándome la copa a la boca para luego relamer mis labios. Ojala lo fuera, si, porque me muero por follar. -¡La comida! –Me separe para dejar que el camarero empezara a colocar nuestra comida frente a nosotros –Y bien ¿Lo eres? Conmigo puedes ser sincero. –le guiño un ojo descarado para luego tomar el tenedor y el cuchillo para ir a empezar a cortar los filetes de carne. Luego me lo llevo a la boca cierro los ojos unos minutos –Mmm. –Volví a dar un trago de mi copa para dejarlo encima de la mesa –Como te dije es un orgasmo en el paladar. –Sonreí para volver a cortar otro trozo de mi jugoso filete –El postre es mucho mejor. . .
Beverly Hills › Libre  › Mediodía


Mensajes : 14

Fecha de inscripción : 25/08/2017

Ver perfil de usuario
avatar
Humanos

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Colin Gray el Mar Dic 04, 2018 6:48 am
Luego del pequeño arranque que tuve no puedo seguir manteniéndole la mirada, él ni siquiera se inmuto por las cosas que le dije, o bueno tal vez si lo hizo pero a su manera, y luego de escucharle decir que disfrutaba estando en mi compañía no puedo seguir echándole la bronca. Ahora solo me siento avergonzado, pero tampoco me puedo arrepentir de todo lo que dije porque mucho de ello era verdad.- Bien, lamento si fui grosero hace un momento.- dudo un poco pero al fin acepto tomar de vuelta la mascada, no me agradan demasiado esas cosas, no creo que vallan conmigo pero lo menos que puedo hacer es volver a anudármela al cuello, es entonces cuando las siguientes palabras de Gallant me hacen dar un respingo. Desde el principio me pareció evidente su orientación sexual pero nunca me espere que fuera a confesarlo con tanta facilidad y de forma tan inesperada, y menos aún que fuera a decir de pronto que se excitaba conmigo, casi puedo sentir lo roja que se me puso la cara por ese comentario.

Ah bueno yo… emh pues…- carraspeo sin saber que decir, bastante abochornado acabo por agachar la mirada, nervioso jugueteo un poco con los dedos bajo la mesa. No era alguien que se considerara mojigato sobre temas sexuales pero esto de alguna forma es demasiado, nunca antes había tenido que charlar sobre estos temas con alguien que acabo de conocer hace menos de 24 horas.- No la verdad no creo ser gay.- incomodo rasco detrás de mi cabeza, luego de varios minutos finalmente consigo reunir el valor necesario como para volver a dirigirle la mirada.- digo he salido con un par de chicas y eso pero, nada serio.- suelto un profundo suspiro, no me apetecía tener que ponerme a hablar sobre todo el drama de mi familia, cosa que en cambio a él no parecía importarle demasiado hacer.- no tengo tiempo para tener novia, quiero decir.- extiendo los brazos para hacer referencia a la situación- está a punto de anochecer y estoy cenando con mi jefe, antes de eso estuve trabajando en la estética y en la mañana fui a clases en la universidad, no tengo la vida suficiente como para tratar de tener una relación.

Me aparto un poco de la mesa cuando nos traen la comida, debo admitir que no imagine que tuviese tan buena pinta, pensé que sería la típica comida de restaurante caro donde ponen una miseria en el plato y solo una embarrada de salsa, pero el corte de carne que tenía frente a mi lucia bastante jugoso y apetecible. Tomo los cubiertos, con cuidado corto una pequeña porción que me llevo a la boca.- umh!.- no me esperaba que estuviese tan bueno, rayos puede que al final si desquitara el precio.- `¡Oye si esta buena!.- exclamo inclinándome sobre la mesa, de inmediato vuelvo a comer más pedazos de filete o lo que fuera esta carne, hasta ahora no había notado lo hambriento que me encontraba.

Esto es delicioso.- confieso relamiéndome los labios para no desperdiciar ni el más mínimo rastro de sabor. Como hasta el momento no tome nada de agua me estiro para alcanzar mi copa y llenarla, beberla de un trago solo para volver a repetir la operación.- entonces.- carraspeo un poco para aclararme la garganta.- dices que tu abuela te concreta citas con hombres? Eso es algo raro…- me esforcé por encontrar una expresión diferente pero al final fracase.- pero por lo menos a ella no le molesta que seas gay verdad? Creo que eso ya es algo.- de forma más calmada sigo disfrutando de lo que quedaba de mi plato, porque la primera mitad prácticamente la devore entera.- y tú no te quieres casar? Digo porque eso que mencionas que quiere tu abuela, no suena demasiado mal o sí? Aunque yo no soy mucho de perros.- vierto un poco de salsa sobre el resto de mi carne.- Las expectativas de mis abuelos eran muy diferentes.- formo una leve sonrisa aunque procuro ocultarla agachando la mirada, ese era otro tema del que no me apetecía hablar.

Entonces vives con tu abuela? Aquí en Beverly Hills?.- Waw esa sola perspectiva me aterra, quiere decir que deben de poder nadar en dinero, todo muy diferente al tipo de personas con los que suelo convivir.- yo vivo en un apartamento, cerca de la universidad a la que voy, me queda algo lejos de aquí pero necesitaba un buen empleo.
Mensajes : 12

Fecha de inscripción : 15/11/2018

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Mr. Gallant el Mar Dic 04, 2018 11:54 pm
Mr.  Gallant
Dipped you inside my white heart, and made it red
Sonreí cortando el trozo de carne para llevarlo a mi boca –No sé qué haría si de pronto se acaba el mundo y no tuviéramos nada que llevarnos a la boca. Posiblemente acabaría atacado de los nervios. –He de admitir que Colin era un chico agradable, aparte de tener un trasero apetecible para pellizcar. Lástima que no sea gay. Yo que me había hecho ilusiones con la idea de que lo fuera. Cambio de expresión un poco y dejo los cubiertos para volver a llenarme la copa de vino. Necesito beber para olvidar. Está claro que no tendré sexo a no ser que me dirigiera a esos clubes que hay de alterne donde pillar algo, que asco.

Exhale un profundo suspiro algo entristecido luego cambie de expresión en cuanto Colin menciona a nana. –Sí. Es como una versión de The Bachelor te puedo asegurar que antes prefiero comer contigo que soportar a esos cretinos. –Bebí de un trago la copa para luego dejarla en la mesa –La única que me acepto. Aunque no tengo el cariño que en verdad necesito…-Baje un poco la voz porque había bebido demasiado vino y empezaba a hacerme efecto.

-¿Casarme? ¿Yo? No se…aun soy joven y hermoso pero no descarto la idea de cansarme algún día con alguien que me acepte tal como soy. –volví a cortar otro trozo de carne para llevármelo a la boca mientras prestaba atención a Colin. Quien me preguntaba si vivía con mi abuela. –Si, en una gran mansión de hecho. Rodeado de lujos ya que mí abuela le encanta los lujos, y rodearse de personas con estatus social bastante alto. Incluso tiene el teléfono de Donald Trump ¿Te lo puedes creer? –Termine de comerme la carne dejando los cubiertos encima del plato –Es una pena que no seas gay. Me hubiera gustado conocerte más a fondo –Relamo mis labios con total descaro para luego dar un sorbo a mi copa –Creo que…las pastillas y el alcohol no es unas de las mejores combinaciones.

Aunque de admitir que yo no me corto a la hora de decir las cosas, espero que no te sientas intimidado. En serio…no te parezco atractivo. Porque tú a mi sí, de hecho daría cualquier cosa por probarte. –Me aflojé un poco el pañuelo de mi cuello porque empezaba a sentirme un poco incomodo –Hace calor, o estoy empezando a tener la menopausia –Solté una tremenda carcajada ante mi simple comentario con respecto a la menopausia. Claro, si fuera una mujer la tendría pero al ser un hombre encima gay, pues no creo que eso afectara mucho…. –No te voy a insistir. No eres gay, y punto…no hay vuelta de hoja ¿verdad? ¿Por qué estas rojo? ¿Es por lo que dije hace un momento? –Hago un gesto con la mano para si no le diría importancia al asunto. –Para nada.

Estamos conociéndonos. ¿Pedimos el postre? –
Le hago una señal al camarero para que se acercara y nos trajera la carta que tenía de los postres para elegir uno –Quieres que luego te acerque a tu apartamento. A mí no me importaría. –El camarero se acerca así que aproveché para pedir unos de mis postres favoritos. Tengo que terminar con esto de por si me siento como que no dejo de meter la pata por Colin. Va a pensar que solo lo quiero como si fuera mi banco de semen personal. No, parece mucho más que una noche de sexo. –Oye…olvida lo que dije es decir no quiero que te sientas incomodo mañana por la mañana cuando nos volvamos a ver, después de haberte dicho todo esto, no quisiera que te sintieras mal por eso. ¿Sí? –Le entregué el menú al camarero en cuanto Colin pedía el suyo y esperé a dijera algo después de soltarle todo aquello.

Beverly Hills › Libre  › Mediodía


Mensajes : 14

Fecha de inscripción : 25/08/2017

Ver perfil de usuario
avatar
Humanos

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Colin Gray el Miér Dic 05, 2018 6:58 am
Le sonrió un tanto incomodo, todo lo que conseguí relajarme hace un momento ahora parece haber desaparecido porque de alguna manera comienzo a sentirme como si estuviera siendo víctima de alguna clase de acoso laboral. La idea se me figura ridícula porque rayos, esas cosas casi nunca le pasan a los hombres,  pero si mi empleador es gay pues me toca salir perjudicado. De momento me distraigo cortando el resto de la carne, ya casi no quedaba, pero no dejaba de darle vueltas en la cabeza si acaso la única razón por la cual me invito a cenar fue porque esperaba que me encamara por él. Maldición ahora entiendo cómo se sienten todas esas mujeres feministas que reclaman no sufrir acoso por parte de compañeros de trabajo.- No es que no me parezcas atractivo, pero…- guardo silencio ante la falta de palabras, decir que me hace sentir como un juguete sexual andante no parece demasiado apropiado, y no quisiera provocar una situación laboral aún más incómoda de lo que seguramente será mañana.- No sé, jamás he estado con un hombre, ni siquiera he tenido amigos gays, al menos no que yo sepa.

Me aparto de la mesa dejando ambos cubiertos sobre el plato vacío, alzo la vista casi asustado por las palabras de Gallant referentes a mi sonrojo, pensé que me estaría dominando bien pero al final resulta que no. Tartamudeo nervioso sin saber que decir para excusarme, al final nuevamente decido solo quedarme callado, por fortuna el mesero me salva aproximándose para entregarnos el menú de los postres al que apenas le doy un rápido vistazo y pido lo primero cuyo nombre se me hiciera medianamente familiar.- Gracias pero no es necesario que me lleve, ya le he causado bastantes molestias.- me sirvo un poco más de agua en mi copa, eso era lo único que estuve tomando durante toda la cena mientras que mi acompañante bebía vino.

Disculpa pero, puedo preguntarte algo?.- Me reacomodo en la silla, procurando no hacer ruido al acercarla más a la mesa.- ¿Siempre eres así con todos? Me refiero a… bueno la verdad es complicado para mi decir esto porque siento que me estoy comportando como una mujer, pero ya sabes, si te gusta alguien nada más conocerlo siempre eres así de lanzado?.- ahora si no podía negar lo caliente que tenía la cara, seguro estaría más roja que un maldito tomate.- No es que tenga nada de malo claro.- todo abochornado me apresuro a tratar de enmendar mis palabras o por lo menos amortiguarlas, enserio que por más que me acabara de decir que no quería que me sintiera incomodo mañana trabajando juntos ni siquiera sé cómo seré capaz de verle a la cara cuando me ordene hacer algo.- yo mismo la mayoría de las veces que he tenido sexo con chicas fueron un par de acostones luego de beber juntos unos tragos, pero ah…- resoplo sin saber que más decir, o puede ser más bien que fueran tantas las palabras que tenía guardadas que se amontonaban sin poder ver la luz.

Pego un respingo cuando el mesero vuelve dejando sobre la mesa los postres que pedimos, el mío era una rebanada de pie de limón.- mira.- tomo una gran vocanada de aire que retengo en los pulmones unos segundos, el tiempo suficiente para tomar el tenedor y tomar una pequeña porción, luego libero todo el aire y me llevo el bocado a la boca.- si yo accediera, a acostarme contigo.- formo una mueca porque de solo decirlo me sentí como un prostituto.- que se supone que pasaría después de eso? No se… no crees que sería incomodo luego trabajar juntos?.- aun puedo recordar aquella chica con la que me acosté una noche que salimos de fiesta, ambos trabajábamos en la misma tienda, pero luego de eso y de que yo le dijera que no deseaba nada serio no volvió a hablarme, valla si prácticamente sollozaba con solo verme.- bueno de echo, que es lo que quieres tú de mí? Quisiera que me  lo dijeras, si no te molesta claro.
Mensajes : 12

Fecha de inscripción : 15/11/2018

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Mr. Gallant el Jue Dic 06, 2018 9:21 pm
Mr.  Gallant
Dipped you inside my white heart, and made it red
Solté una carcajada ante su pregunta con respecto de ser con todos los hombres así –No, solo con los hombres guapos como tú. –Confesé sin cortarme un pelo para  partir con el tenedor una porción de mi tarta de chocolate. Levanté una ceja mirándole fijamente con una sonría de medio lado –No pensé que acabarías sincerando de esta manera.

Me has sorprendido ante lo que acababas de mencionar –
le guiño un ojo para saborear la porción de tarta de chocolate –mm delicioso. –con mucho descaro relamo mis labios para incitarlo un poco con mis gestos.  No puedo evitar morderme el labio en cuanto me dijo que podría tener una oportunidad de intimidar con él.  – ¿Tú te sentirías incomodo en mi presencia? – Pregunté llevándome la fresa del pastel a la boca para darle un mordisco muy lentamente. El camarero recoge los platos que habíamos dejado vacíos y se retira para no tener que presenciar aquello.

Aprovechando que no miraba chupe la fresa lentamente para luego darle otro mordisco –mm delicioso –Terminé de comérmela para luego ver que quedaba unos de esas piruletas encima del plato. La lleve a mi boca para chuparlo lentamente con la mirada puesta en Colín en todo momento. –Te excita mirarme. Si lo haces es que eres tan gay como yo…-volví hacerlo con bastante descaro para luego darle un mordisco en la punta. –Chupar el glande de un hombre es mucho mejor que comerle el coño a una mujer. –confesé para terminarme la piruleta con descaro frente a Colin. –Ya podemos pedir la cuenta –Levanté la mano con un gesto hago que se acerque el camarero para que nos trajera la cuenta –la cuenta por favor, gracias –Aparte mi plato vacío relamiendo el labio –Uhm, -me seque las manos con las toallas húmedas que me trae el camarero amablemente. –Que voy hacer contigo Colín. Eres muy delicioso para dejarte por ahí solo. Así que te acompañare a tu apartamento. No recibiré un no como respuesta.

Más tarde de pagar la cuenta esperé a que Colin decidiera levantarse de su asiento–Ahu. –le pongo morritos para luego salir antes del restaurante. Al verle salir le muestro las llaves me acerco para tirar de su chaqueta plantar un beso en los labios –Sabes a limón. –Le lamí los labios despacio - Me gusta el limón. Anda vamos…-parecía nervioso por lo que acaba de hacer –Puedo hacerte una pregunta. ¿Te gusta el cuero? –Abrí la puerta de mi mercedes luego me introduje dentro para esperar a que ocupara su lugar mi compañero y poner en marcha el vehículo.


Beverly Hills › Libre  › Mediodía


Mensajes : 14

Fecha de inscripción : 25/08/2017

Ver perfil de usuario
avatar
Humanos

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Colin Gray el Vie Dic 07, 2018 8:10 am
Me basto menos de un minuto para darme cuenta de que la metedura de pata que acababa de hacer fue de proporciones bíblicas, tal parece que Mr Gallant tan solo estaba esperando por el mas mínimo indicio de que todas sus insinuaciones daban algún resultado para redoblar sus esfuerzos. Sencillamente me quedo sin palabras, ni siquiera me esfuerzo por decirle nada porque no sé qué palabras usar, demasiados pensamientos cruzan por mi mente como para conseguir expresarlos todos, y más aún ¿realmente me está preguntando que si me sentiría incomodo ante el luego de tener sexo? Si ya me siento incomodo, antes de hoy jamás imagine que fuera posible tener tanta pena ajena.

Carraspeo sin estar seguro de cuál era la mejor opción, mantener mi mirada en él y sus gestos nada discretos o por el contrario fijarme en cualquier otra parte; podría apostar a que luego de sufrir tanto bochorno seguido ya no se puede tener más porque opto por la primera opción.- Yo no diría que excitación describa correctamente como me siento ahora.- forzó una sonrisa de lado mientras que me entretengo en dar cuenta del resto de pie hasta que termino con el ultimo bocado, es entonces que aparto el plato y dejo los cubiertos sobre el para que el mesero pudiera retirarlos. Si soy brutalmente objetivo, creo que soportar toda esta clase de insinuaciones sexuales no es tan mal precio por la cena que pude disfrutar, vamos que a veces puedo pecar de anticuado pero tengo que admitir que en casa y con el pobre presupuesto que me quedo luego de todos los gastos que he tenido con el nuevo apartamento con suerte hubiera comido una sopa instantánea.

Bien acepto mi derrota, dejare que me lleves a mi apartamento.- resignado me pongo  de pie dispuesto a salir del restaurante, en mi defensa debo decir que iba totalmente distraído; durante todo el día sucedieron demasiadas cosas por demás curiosas, eso sin mencionar todo lo que trabaje y haber asistido a la universidad, con todo eso lo más que puedo decir es que quede total y completamente exhausto, así que no me vi venir el inesperado movimiento de mi jefe en el cual sujetándome por la chaqueta y jalo hasta conseguir robarme un beso.- Ok estoy seguro que eso va en contra de cualquier regla de relación laboral.- digo como toda respuesta a su atrevimiento, luego suelto un suspiro y le sigo al auto donde me vuelvo a subir del lado del copiloto.

¿El cuero? No lo sé, nunca lo había pensado aunque no tengo nada de cuero.- me pongo el cinturón de seguridad.-  Emh vivo cerca de la universidad de California en una residencia para estudiantes en Westwood, espera creo que puedo buscarlo en el mapa.- saco mi celular para buscar en google la dirección exacta, tardo un poco porque mi móvil era bastante viejo pero finalmente consigo hacer que muestre la ruta que debíamos seguir, luego dejo el teléfono en el tablero donde pueda verlo.- es aquí, realmente no es tan lejos y el tráfico no esta tan pesado.- Tras decir eso permanezco en silencio casi todo el trayecto, para mí la situación seguía siendo  bastante incomoda pero creo  que comienzo a acostumbrarme, supongo que en un par de semanas ya estaré totalmente impuesto al comportamiento tan peculiar de mi empleador.

Cuando llegamos por fin no tardo en bajar, internamente agradecido de finalmente poder irme a la cama y acabar con este día de locos, oh sí que quisiera solo echarme a correr a mi apartamento y atrancar la puerta pero no puedo hacer eso, con todo y sus extravagancias este hombre ha sido amable conmigo y sigue siendo mi jefe así que no puedo portarme así de grosero.- Bueno aquí es, sé que luce bastante modesto pero no es tan malo.- de mi bolsillo saco las llaves y las muevo un poco.- gustas pasar? Ah no pienses cosas raras pero hace rato dijiste que el vino y la pastilla te hicieron efecto asi que tal vez lo mejor sería que descansaras un poco antes de volver a manejar.- un momento, quisiera saber en qué punto fue que comencé a tutearlo tanto, aunque si considero toda lo que presencie en el restaurante omitir el “usted” creo que es lo menos que me he ganado.- de acuerdo admito que la cena no estuvo mal, y si tampoco estuvo mal ese beso.- reacomodo mi mochila sobre el hombro, luego meto las manos en los bolsillos del pantalón y echo todo el peso del cuerpo sobre los talones.- y de nuevo perdón si no hice más que actuar como un chiquillo pero no estoy nada acostumbrado a tratar con personas como tu.- tentativamente alzo la mano con que sujetaba las llaves y señalo hacia el edificio.- entramos?
Mensajes : 12

Fecha de inscripción : 15/11/2018

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Mr. Gallant el Sáb Dic 08, 2018 7:31 pm
Mr.  Gallant
Dipped you inside my white heart, and made it red
He de admitir que me encantaba ponerle en esta situación un tanto comprometedora, aunque tal vez me este jugando mi puesto de trabajo por ir más a allá de lo estrictamente inmoral. Diablos, me excita demasiado con el solo hecho de saber que nunca ha estado con alguien de su mismo sexo. –A mi me excita el cuero. Muchas más cosas… –Le guiño un ojo descarado arrancando el motor de mi coche. Luego de un rato sin hablar decidí romper ese incomodo silencio.

–Cuando termines tus estudios universitarios ¿Qué has pensando más o menos hacer? Es decir tienes planes cara al futuro –Solo a mí se me ocurre preguntarle esto, solo para distraerlo un poco y no hacerle sentir incomodo por todo lo que había pasado hace un momento. Sonreí al ver cómo bajaba la mirada a su móvil para buscar la ubicación exacta  de su residencia –Conozco el lugar. No te preocupes –Aprovechando el semáforo estaba en rojo para alargar mi mano acariciarle la suya donde sujetaba el móvil. -¿Estas nervioso? No debes estarlo. Sabes que no haré nada que no quieras. –Luego de ponerse verde el semáforo continuo por la avenida para dirigirme a la residencia, cerca de donde nos encontramos.

Cuando finalmente llegamos a nuestro destino me quede mirando a Colin quien parecía algo incomodo.  Desearía besar sus labios pero no quisiera incomodarle más de lo que estaba de por sí. –Bueno…-Relamo mis labios me inclino hacía atrás mirándole con una sonrisa. –Aquí es si…parece acogedor. –

Me desabroché el cinturón de seguridad me volví hacía a un lado para apoyar mi mano sobre el respaldo del asiento. No puedo evitar sonreír en cuanto saca las llaves y me pregunta, si quería pasar con él dentro para luego continuar excusándose ante su iniciativa. –Sí, porque no. Es decir si no te porta que me acueste un rato hasta que se me pase el efecto.

Entreabrí mi boca para jugar con mi lengua en cuanto menciona lo del beso. Le hago morritos para luego sonreír de medio lado. –Tus labios son adictivos. –Salgo de mercedes, para luego cerrar la puerta con la llave. Nos encaminamos hasta el edificio.

Esperé a que entrara para recrear mí vista con los movimientos del joven, alcé una ceja sin dejar de ver como se movía. –Está todo muy oscuro – Me mordí el labio para reprimir el deseo de poder tocar ese culo tan bien puesto en su lugar. Debo parecer un desesperado debería calmarme ¿Dónde está mis modales? Haz lo que el médico te dijo contra la ansiedad. Respira profundamente.

Me decía mientras lo hacía tomando una respiración profunda con los ojos cerrados concentrándome en escuchar el sonido de los pasos. Volví hacerlo miré a Colin para luego soltar el aire –Ehehehe, es…me ayuda a relajar los músculos. Ya sabes por la tensión que se acumula durante el día en la zona lumbar de más….-Coloco mi mano en la espalda hago un gesto para hacerlo más creíble –Ahí, si es suelo tener esta zona jodida.  –Espero que se lo crea porque no tengo otra escusa mejor.

Beverly Hills › Libre  › Mediodía


Mensajes : 14

Fecha de inscripción : 25/08/2017

Ver perfil de usuario
avatar
Humanos

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Colin Gray el Lun Dic 10, 2018 10:58 am
Me adelanto algunos pasos para mostrarle el camino hacia mi apartamento; debo decir que no me sorprende que accediera tan rápido a mi invitación, tal vez la verdadera sorpresa me debería suponer el yo haber decidido ofrecerle mi casa para descansar; seguro que es culpa de todo lo que he trabajado durante el día, el cerebro ya no me funciona de manera adecuada.- Ah si algunas luces en las escaleras no funcionan, cuando me mude me dijeron que pronto lo solucionarían, y bueno solo han pasado un par de semanas desde eso así que aun espero que lo hagan.-  luego de varios minutos y muchas escaleras llegamos a mi piso, en todo ese rato no puedo evitar percatarme de que el comportamiento de mi acompañante era por demás extraño, en cierto momento no consigo reprimir el impulso que me lleva a voltear sobre el hombro con clara expresión de desconcierto obteniendo una especie de escusa no muy bien cuidada como respuesta.

Eres un tipo raro.- y oh dios claro que soy consciente de las implicaciones que podría tener llamar de esa forma a mi jefe.- no quiero ofender ni ser grosero pero en realidad haces cosas extrañas.- y para que la situación no se vuelva todavía más incómoda me apresuro hasta llegar a la puerta de mi pequeño apartamento. Nada más abrir y entrar prendo las luces, fugazmente agradezco tenerlo todo medianamente ordenado, al menos no tenía ropa tirada por todas partes.- Puedes pasar, ponte cómodo.- como ya era costumbre en mi dejo mi mochila en una silla frente a la pequeña mesa del “comedor”, inmediatamente después voy hacia mi cuarto para poderme cambiar de ropa, de verdad que ahora más que nunca estaba deseoso de poderme poner lo más desalineado posible, lo mejor sería tomar un baño antes pero creo que eso puede esperar teniendo un invitado en casa.

Bueno pues, este es mi hogar de momento.- vuelvo a la sala vistiendo una sudadera enorme y unos pantalones demasiado flojos.- sé que es bastante pequeño pero para un estudiante está bien.- y nuevamente un momento incomodo en que no sé qué poder decir por varios tortuosos segundos.- Si lo deseas podría prestarte algo de ropa aunque…- al instante me llevo una mano al pecho y tiro de la tela.- no creo que sea de tu agrado. Emh puedes beber agua en la cocina.- a paso apresurado me dirijo hacia el mencionado lugar, esperaba que aun hubieran algunas cervezas en el frigorífico pero como temí me las debí acabar ayer.- Lo siento pero no tengo mucho que ofrecer, tal vez un té o café? Ah la tv funciona por si deseas poner algo.
Mensajes : 12

Fecha de inscripción : 15/11/2018

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Mr. Gallant el Mar Dic 11, 2018 9:09 pm
Mr.  Gallant
Dipped you inside my white heart, and made it red
Me tumbe en el sofá boca arriba esperando a que Colín se cambiara de ropa. He de emitirlo me moría de ganas de estrujarle el culito que tiene porque me vuelve loco con poder hacerlo. Cuando aparece con esos pantalones anchos y esa camiseta se me vino el mundo encima. Con ese aspecto no me importaba follar ahí mismo en el sofá.

Podemos ver alguna película. ¿Tienes HBO? ¿ Netflix? -Relamí mi labio para tomar el mando que había en la mesa. ¿Se habrá puesto bóxer? Mi mente calenturienta se había disparado pensando en cosas pornosas con Colin. –Está bien tu apartamento estudiantil. A veces es bueno desprenderse de todo ese glamour. Cambiar un poco de todo y probar cosas nuevas de vez en cuando. Yo soy un aventurero.

Aunque de admitir que de pequeño me masturbaba mirando fotografías de modelos hermosos en sus portadas. Para liberarme de alguna manera. Mi padre me encontró revistas de gay debajo de mi colchó. –
Confesé encendiendo la tele para ver que estaba el canal porno emitiéndolo -Colin –Relamo mis labios mirándole con descaro –Que travieso. No me digas que has estado tocándote mientras miras porno. No te avergüences. Todo el mundo ve porno. Nadie se libra ni el más santo. Te aseguro que es lo más normal del mundo.   –Coloco mi mano sobre su rodilla –Dime ¿Qué tipo de porno te gusta? Alguna vez has visto como dos hombres se la meten bien profundo. Sé que te incomoda mi manera de decir las cosas.

Pero creo que deberías abrir tu mente a nuevas experiencias. Dejarte llevar, no es nada malo créeme. La sociedad en la que vivimos a veces nos señala con el dedo. Nos juzgan por ser como somos –
Exhalé un profundo suspiro me acerca más a Colin –Somos personas con sentimientos con las mismas necesidades que cualquier persona. –Me acerco a escasos centímetros mirando sus labios entre abiertos –No tiene de malo ver una porno en buena compañía. –dije esto último para guiñar un ojo a Colin con la intención de que se sintiera cómodo –Incluso podemos masturbarnos. –Relamo mis labios casi rozando sus labios a unos metros con la lengua - ¿Te has masturbado alguna vez con alguien al lado? Yo lo hice con mi mejor amigo. –Rozo mi labio contra el suyo suavemente pero sin meterle la lengua - Fue una experiencia que nunca olvidare en mi vida.-Jadeo sintiendo ese familiar sensación en mis jeans - Si te incomoda no mirare.

Pero creo que ….–Se escucha los gemidos de los hombres que empezaron a besarse de forma salvaje con una mujer con unos pechos de silicona. Humedecí mis labios sintiendo como mi polla empezaba endurecerse debido a mi enorme excitación que creía de forma exponencial. –A decir verdad prefiero probar tus labios –Me acerco para perderme en el azul de sus ojos y de un impulso le planto un beso en los labios


Beverly Hills › Libre  › Mediodía


Mensajes : 14

Fecha de inscripción : 25/08/2017

Ver perfil de usuario
avatar
Humanos

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Colin Gray Ayer a las 6:20 am
Sin mucho ánimo voy a sentarme junto a Gallant quien dijo algo de ver una película a lo cual supongo que no puedo poner objeciones, no se trata de nada que me moleste al fin de cuentas, claro que debí imaginar que él se encargaría de que la situación se pusiera insostenible para mi cuando comienza a hablar de porno. Creo recordar que la noche pasada deje que una porno se transmitiera pero ni siquiera la mire, en lugar de eso me puse a ordenar un poco mis cosas en un esfuerzo de que este pequeño apartamento luciera más como un hogar. Pero no tiene caso alguno exponer nada de esto al estilista, seguro que ni me haría caso al estar tan metido en sus propios monólogos, en el poco tiempo que llevo de conocerle ya me pude dar cuenta de esa característica suya de estar bastante metido en su propio mundo con todo lo que eso conlleva.

No suelo ver demasiado porno así que realmente me da igual de que tipo sea.- suspirando cierro los ojos por unos segundos. Ni me queda quejarme de esta situación cuando hace escasa una hora yo mismo le di esperanzas al decirle que podría llegar a tener sexo con él, que ahora estuviera más insinuante que nunca era directamente mi culpa.- No estoy seguro, pero creo que nunca he visto porno gay, no es el que normalmente transmiten después de todo, y tampoco es que yo sintiera demasiada curiosidad.- aun con toda mi resignación la verdad es que de a poco me resultaba más y más difícil permanecer impasible siendo que su proximidad iba aumentando a cada segundo, incluso el grado de atrevimiento se iba acrecentando hasta que ahora ya tenía a cuestas la oferta de masturbarnos juntos. Me pregunto si eso es algo que harían los estudiantes universitarios normales, yo desde luego que no, pero mi vida no fue precisamente normal tampoco.

Gallant enserio esto es demasiado.- mascullo contra sus labios que parecían no ser capaces de apartarse de los míos, no es que yo opusiese resistencia como tal, solo me limitaba a quedarme totalmente quieto mientras sentía como mi jefe presionaba su boca contra la mía como tanteando terreno.- Muy bien suficiente.- de pronto lo sujeto por los hombros y aparto de mí, seguido de eso tomo el mando de la tv, presiono un botón para que esta al instante quede negra de nuevo. El silencio resultante es maravilloso, o lo seria si no contáramos con nuestras propias respiraciones.- Mira lamento cortarte el rollo pero de verdad necesito que pongamos las cartas sobre la mesa. Ahora mismo.- Tomando una profunda bocanada de aire me llevo las manos a la cabeza alisando mi cabello.- Primero, ya te dije que realmente no soy gay, nunca me han interesado esas cosas pero como también dije.- guardo unos segundos de silencio antes de continuar a sabiendas de que nuevamente en la noche metería la pata. Resignado no puedo más que soltar un suspiro.- podría aceptar a acostarme contigo.

Maldición que puedo sentir mi rostro arder; totalmente abochornado dejo caer la cabeza hacia atrás, en el respaldo. Debo haber perdido la cordura por completo.- Lo que trato de decir, es que tienes que enseñarme, y no hablo de solo lanzárteme encima y tratar de violarme.- le lanzo  una mirada recriminatoria porque vamos, yo no soy precisamente virgen y tengo algo de experiencia en ligar, así que con toda seguridad puedo decir que lo que he vivido las últimas dos horas más bien raya en el acoso.- he estado con algunas mujeres pero seguro que esto será muy diferente, así que necesito que me des tiempo para acostumbrarme.- nervioso trago duro, repentinamente me viene a la mente algo aún más importante.- también… tú quieres… ya sabes, metérmela?.- no diría que eso me aterraba, pero lo que sentía se asemejaba bastante a eso.- realmente no estoy seguro si quiero llegar tan lejos, por lo menos no desde el principio.

Entre más lo piense más pronto me arrepentiré; de un salto me pongo en pie, claro que sigo nervioso y nada seguro de lo que haremos pero maldición que tengo 23 años, no debería darle tantas vueltas a estas cosas.- el que dos hombres que van a follar se exciten viendo una porno hetero enserio que me da mal rollo.- con una mano temblorosa me inclino para tomar la suya, darle un leve tirón haciendo que se levante.- vamos a mi cama de acuerdo.- joder espero que no se alcancen a escuchar todo el ruido que hace mi estómago por los nervios, maldición que no soy ningún crio y sin embargo llevo todo el día portándome como uno. Ni siquiera dejo  que el pensamiento cruce por mi cabeza,  me reusó a considerarlo ni por un segundo porque de haberlo hecho nunca me habría atrevido a colocar ambas manos en el rostro del rubio solo para instantes después estampar mis labios contra los de él. La sensación resultaba bastante diferente a besar a una chica aun cuando la boca de Gallant es bastante suave. Cuando me aparto luego de un momento vuelvo  a tomar su mano, la sangre me palpita con tanta fuerza en los oídos que por un segundo pienso que me desmayare.- me siento más asustado que en mi primera vez.- confieso soltando una risa entre nerviosa y avergonzada, aun con mi acelerado ritmo cardiaco le jalo despacio para ir a mi recamara.
Mensajes : 12

Fecha de inscripción : 15/11/2018

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Mr. Gallant Ayer a las 8:34 pm
Mr.  Gallant
Dipped you inside my white heart, and made it red
¿No te gusta? –Me aparté rápidamente de ver su expresión, y entonces supe que había cometido el mayor error de mi vida al creer que tendría una oportunidad con aquel joven. En cuanto apago la tele decidí ponerme en pie para largarme de allí lo antes posible, sin mirar a atrás. –No pasa nada. No tienes que decirme nada –Dije en cuanto vi que Colin buscaba las palabras adecuadas para no hacerme daño o herir mi orgullo. Al fin de cuentas, me sentía como una mierda después de su rechazo. –Creo que será mejor que me marche Colín. –

No podía creer que estuviera jugando conmigo de esa manera –A ver si nos aclaramos. No eres gay, pero aceptas mantener relaciones sexuales conmigo. Joder ¿Qué se supone que hago yo al respecto? Me acabas de rechazar ahora cambias de opinión. Deberías aclararte un poco antes de lanzarme la bomba en la cara. –Exhalé un profundo suspiro, a punto estaba de levantarme para marcharme de allí pero está claro que algo me retenía. –Te dejare claro algo, no voy a violarte.

¿Por quién me tomas muchacho?  A pesar de mis excentricidades soy un caballero y como tal te trataría, siendo esta tu primera vez.  –
Le hago que se calle un momento para aclararle ciertos puntos –Esto no es como ligar con mujeres. Es algo muy distinto de lo que te piensas. Además experimentaras un placer que no puedes llegar a  comparar a cuando follas con mujeres.  –Le acaricio la mejilla suavemente me acerco un poco más para estar frente a él –cariño, la primera vez es algo hermoso pero debes estar muy preparado. No tenemos que follar si no quieres. Podemos tocarnos el uno al otro.

Experimentar sensaciones diferentes y dejarnos llevar sin pensar en nada.
Esbocé una sonrisa al verlo ponerse de pie rápidamente. Así que me puse de pie también para mirarle sin dejar de sonreír –Créeme no estaba mirando la porno. Te estaba mirando a ti cariño. –Baje la mirada a su mano que estreche contra la mía con firmeza. Podía notar su nerviosismo y como le sudaban las manos debido a ello. –Colín ¿Estás seguro de que quieres llevarme  a tu cama? –

Pregunté cuando se acerca, y sujeta mi rostro entre sus manos para besar mis labios con fuerza para luego separase para tomar mi mano y conducirme a su cuarto. –Sé cómo te sientes. Yo he estado en tu misma situación. –Entre en su cuarto me di la vuelta para luego acercarme y devolver el beso con más intensidad permitiéndome explorar despacio  su boca, y disfrutar cada segundo mientras le escuchaba respirar con fuerza por la nariz –Relájate. –humedecí mis labios para luego sentarme en la cama mientras el permanecía de pie.

Aprovechando que estaba a la altura de su miembro le baje lentamente los pantalones para descubrir su sexo erecto frente a mí. Sonreí para sujetar con una mano su polla y lentamente abro la boca por completo para meterla de una sola vez dentro. Con la misma lentitud la voy sacando de mi boca mirando a Colin –No es tan difícil. Es simplemente dejarse llevar –Le masturbo suavemente para luego volver a introducirla hasta que mi barbilla choca contra sus testículos. Volví sacarla así repetí la operación dos veces más.

Notando como mí propia erección se había despertado y apretaba más de la cuenta mis jeans hasta el punto en que iba a enloquecer. El ritmo con que se la mamaba aumenta mientras mi mano se ocupaba de acariciarle las pelotas por debajo suavemente. Luego le di una suave mordido en el glande me deja caer hacía atrás en la cama –Hacía tanto que no chupaba una polla. Creí que nunca lo volvería hacer ¿Te ha gustado? –Apoyo mis manos sobre su abdomen plano, lo bastante marcado para ser solo un adolescente, sabía cómo cuidarse el cuerpo.  –si nos quitamos la ropa para vernos desnudos. –Me levanto para empezar a desabrocharme la bragueta y sacarme los jeans que dejo tirados en el suelo. Luego deshice el nudo de mi pañuelo para hacer lo mismo, y empezar a desabrocharme los botones de la camisa para luego lanzar al suelo junto el resto de mi ropa

–Ahora te toca a ti. A no ser que quieras que lo haga por ti –Volví a sentarme en la cama para tirar de el y volver a meterme su polla en la boca –mm, me encanta el sabor de tu polla. Y como hueles a esa colonia ¿Qué colonia te echas? Huele tan bien que hace que me excite. –Bajé la mirada a mi erección y luego mire a Colin que estaba sudoroso y con las mejillas completamente rojas pero me encantaba verle así, me excitaba mucho más de esa forma. –Ven –Lamo sus labios para luego hacer que se cueste encima mía mientras recorría con mis manos sus nalgas redondas, y tan duras como una piedra -¿Estas nervioso? Te acabo de comer la polla. No creo que continúes tan nervioso. Pero debo preguntarte algo ¿Te ha gustado? O has sentido la necesidad de huir de esta habitación –Mordisqueo suavemente su cuello–Colin, eres muy hermoso.

He de admitir que me encanta tus profundos ojos azules. Puedo verme reflejados en ellos –
susurre para atrapar su labio inferior con la punta de mis dientes. –Ah, Colin. –Voltee quedando encima de él para comenzar a besar su cuello descendiendo hasta su estomago para acabar entre sus piernas y volver abrir la boca para ocuparme de su miembro que meto por completo. –Mm- cierro los ojos me concentro por unos instantes a disfrutar de los gemidos de mi amante mientras se la chupaba lentamente colocando mi mano sobre su estomago.

Solté su polla de una vez dando una chupada al glande rodeando con mi lengua este para separarme con un hilo de saliva –soy adicto a tu polla. –Escupo en la punta para luego apretar el glande lentamente con los dedos para llevármela a la boca y recogiendo así la saliva que escurría –mm-relamí mis labios sonriendo mirando a Colin travieso –Dime qué quieres que te haga. Puedo hacerte todo lo que me pidas.
Beverly Hills › Libre  › Mediodía


Mensajes : 14

Fecha de inscripción : 25/08/2017

Ver perfil de usuario
avatar
Humanos

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Contenido patrocinado
Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.